La Idolatrìa en el Campamento Evangélico


cerca J. Virgil Dunbar y Richard Bennett

Parece como si la mayoría de las denominaciones usan la pintura de Warner Sallmans, “La Cabeza de Cristo”, o imágenes como esa. Obviamente, éstas pinturas son imágenes aceptables de Cristo para los Cristianos en ésta vida moderna. Pero, en vista de las Escrituras, podríamos realmente excusarlos de la categoría del Segundo Mandamiento?

Pinturas de Cristo son ídolos, no necesariamente es una definición muy popular que digamos, pero está definido en el diccionario, así como también en la Biblia.

En éstos días, en un nivel popular, la palabra ídolo significa solamente una imagen de un dios falso, o divinidad pagana, la palabra ídolo también tiene más que un significado básico. De cualquier manera, en la Biblia y en los diccionarios teológicos la palabra ídolo significa la adoración a Jehová por medio de imágenes, la adoración a Jehová bajo una imagen o un símbolo. Idolatría, estrictamente nos habla, y nos indica la adoración a la divinidad en una forma visible, siempre y cuando el homenaje rendido a las imágenes sea pagado en representación simbólica de la verdad de Dios o de las divinidades falsas en la cual se han hecho objetos de adoración en Su lugar. En el Diccionario de Teología por Bakers dice, porque Dios no se ha visto y es trascendente, el hombre ha levantado ídolos como una forma materialista en expresión de él. Dentro de poco, lo que se ha creado ha sido para adoración como un dios en vez del Creador.

La idolatría del becerro dorado

Muchas personas saben que el becerro dorado del éxodo, Capítulo 32 fue un tipo de ideología, pero la mayor parte de la gente no ha entendido que se hizo con las intenciones de representar a Dios, como Elohim, quien fue el que trajo la gente fuera de Egipto. En el éxodo 32:4-5 declara, ” Y él (Aarón), los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová”. En Primera de Reyes 12:28, Jeroboam, temiendo que la gente regresara a la casa de David, preparó un plan: ” Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto” . Estos dos pasajes de la Escrituras lo hace ver claro de que la gente quien hizo y usó las imágenes, la usaron como imágenes del Señor Dios, el mismo Dios Quién los liberó de Egipto.

A pesar de que nuestras traducciones en Inglés llaman a las imágenes de dios en letra pequeña “d”, la palabra Hebrea, “Elohim”, es usada para describir en otra parte traducida como Dios (ex. , Génesis 1:1. La Biblia no ha dado el nombre de Dios a cualquier imagen. En el contexto nos muestra que la gente tuvo intenciones de usar esas imágenes para representar a “Elohim”, quien los liberó de Egipto. Cada intento de hacer esta similaridad de Dios—–representando a él en cierta forma materialista—es básicamente una práctica del mismo pecado, así como lo haciero con el becerro de oro.

El asunto acerca de los ídolos se nos presenta claramente en el libro de Deuteronomio 4:12-13, 15 , “y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego, oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis. Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella. Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego”;

Pinturas que presumen la representación de Dios

La aceptación de pinturas como una declaración representativa de Dios ha engañado a los creyentes. Ellos piensan que nuestra divinidad por las pinturas no es idolatría, especialmente como no son tridimensionales, pues no se considera como idolatría el uso de éstas. Pero la definición de la Biblia nos dice simplemente que “no hay semejanza de figura alguna”.

Lo que está en éste lugar es la gloria de Dios y la autoridad de Su palabra escrita! Si nosotros sostenemos la imaginación y la visualización del carácter de Dios por medio de pinturas, pues entonces, daríamos a perder el verdadero principio encontrado en la Biblia como la única autoridad. Entonces también estaríamos dando a perder la base de la verdad, negando la misma base en la cual nos sostenemos. En vez de tratarlo como un asunto de preferencia o sentimental, se debería tratar más seriamente por cuanto la Biblia nos habla claramente de la idolatría como algo que Dios mismo odia.

Idolatría siempre ha sido como el talón de “achilles” por el cual la gente de Dios ha sido herida y aplastada. En nuestros propios días, el hombre siempre ha querido hacer cosas en su propia forma o manera——-como dándose en cierta forma humanística de retratar a Dios en una manera en la cuál El no nos ha comandado que lo retratemos o lo pintemos.

Cristo es toda la Santidad de Dios en forma humana. En Sus días terrenales, Su cuerpo en forma humana tuvo la llenura de Su propia Divinidad, pero ésta forma humana en cuerpo, ahora mimo no existe en la tierra.

Por ahora no Lo conocemos en cuerpo, así como lo dice en la Escrituras, pero en vez, lo conocemos más bien en Espíritu y en Verdad, porque nosotros entendemos las cosas espirituales por medio del Espíritu, y es a través de la luz de Dios que entonces nosotros lo podemos ver. La Palabra de Dios está escrita en el corazón del creyente. Su Palabra es tan clara como un cristal, así como dice en el Segundo Mandamiento; y un alto llamamiento como Pablo nos dice en Primera de Corintios 4:6, “que no debemos de pensar más de lo que está escrito…..”

El Evangelio, en lugar, lo destaca en las Escrituras, y dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” El Evangelio es el poder de Dios hacia la salvación así como está escrito, hablado y leído del uno para el otro. El poder de la Palabra es una exposición y proposición verdadera. Más que sujetiva e implícita, “La Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. De seguido, en El Viejo y Nuevo Testamento hay mandamientos de Dios avisándonos que no debemos pintarlo a él en una forma visual. En los tiempos de antes la gente de Israel se ha desviado de lo que ha sido escrito, y después vino una hambre a la tierra. Como por ejemplo, en el libro de Amós 8:11-12 nos dice, “He aquí vienen días dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no-hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán”. Pero en nuestros días, si le presentamos pinturas de “Cristo” a nuestros niños o películas, entonces podríamos decir que en sus corazones hay hambre por la palabra escrita. No hay deseo o anhelo de conocer a Dios, porque ellos piensan que la han conocido a él a través de estás formas de imágenes, la misma cosa que Dios prohíbe en Su Palabra.

Los niños que han sido traídos para conocer a “Cristo” por medio de éstas imágenes, en vez de meditar en las Palabras de Dios escritas por él, Quién es la iluminación de la gloria de Dios, y la imagen expresada en Su persona, bien fácil fallan en entender que ellos están muertos en sus delitos y pecados, y entonces están en necesidad de “ser justificados gratuitamente por Su gracia” (Romanos 3:24). Por otro lado, el Dios que ellos ven es muy fácil de sobrellevar y el mensaje de “recibirlo a él en sus corazones” resulta en una acción muy simple, y termina siendo un ritual. Pues, ellos han sido vendidos a la idolatría y han fallado de recibir el Evangelio versículo por versículo, y doctrina por doctrina, que es la salvación dada gratuitamente al pecador por la gracia de Dios solamente a través de la fe en él, y por Su gloria solamente. Entonces para acomodar la idea a los niños (o cualquier otra persona) con pinturas y películas de “Jesús ” es como el vender una primogenitura y darla a perder por un guiso de potaje. “Pobre sea de aquél que haya caer a ninguno de éstos pequeños……”

Estas pinturas corrompen la ley de Dios y manchan la gracia de Dios

La iglesia moderna de hoy parase ignorar el significado del Segundo Mandamiento en el cual se prohíbe el uso de imágenes para representar a Dios. En el libro de éxodos 20:4-6 nos dice: ” No te hará imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

La Ley de Dios es Cristológica: esto quiere decir, que nos dirige hacia Cristo. La Ley de Dios es eterna y

Su gracia está escrita en el corazón del creyente. En el tratado o pacto antiguo éstas Leyes o

Mandamientos fueron escritas en las tablas hechas de piedra. Y la Ley de la gracia del pacto nuevo o actual de Dios, está escrita en el corazón y en las mentes de Su gente.

Mientras le hechamos la culpa a la Corte Suprema de los Estados Unidos por la prohibición de exhibir en las paredes de las escuelas los Diez Mandamientos, nosotros mismos en las iglesias, corrompimos éstos mandamientos cada vez que permitimos o usamos pinturas o películas para representar a Cristo.

¿Podríamos entonces y legítimamente esperar que el Santísimo Dios se abstenga de aplicar a éxodos 20:5 a nuestros niños, nietos y tataranietos?

Las pinturas presentándose como mediador para abrir puertas al “panteísmo”.

Las pinturas es una parte de la creación. La creación no es Dios. Para pintar o hacer imagen de un hombre creado, y ponerle una etiqueta sellada con el nombre del Creador sería confundir creación con el Creador. El libro a los Romanos 1:21 declara la causa de está confusión: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”. La progresión continúa, “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles ” (Versos 22-23). En Isaías 40:18 nos planta este mismo problema: “¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?

El libro a los Romanos en el Capítulo 12:2 nos declara la contestación por medio de las Escrituras a este problema inequívocadamente, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la revelación de nuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Cualquier pintura o película a cerca de Dios, hace que ésta misma sea un mediador porque el que la está viendo piensa “como la gente del movimiento “Nueva edad ” piensan que han conocido a Dios, al menos en cierto grado. En éste tipo de movimiento (Gnóstica) para el conocimiento de Cristo, el espectador está dejado solo en sus pensamientos o propias imaginaciones y no necesariamente está interrumpida por la transformación del poder de la Palabra de Dios; pero entonces la mente del espectador continúa siendo conformada a las cosas del mundo por las limitaciones de la imagen creada y por su propia subjetividad. Otra vez, éste tipo de movimiento (Gnóstica) el conocimiento que tienen de Cristo, las pinturas de Jesús se dirigen calladamente a los sentidos físicos del espectador sin la presentación de la proposición y la objetividad de la Verdad de Dios, que podría estar claramente en sus mentes. En vez de esto, el espectador de la película o la pintura adhiere su propia idea e interpretación subjetiva a lo que la película le está proyectando a él. Después el artista o el espectador combina a Dios y a Su creación en una forma continúa o constante.

Como éstas películas o pinturas confunden y obscurecen la distinción entre Dios y el mundo creado por él , así de placentera que sea para nuestros sentidos, dicho sea de paso, han de ser presentadas decepcionadamente. Las pinturas confirman lo que el “panteísta” cree, que Jesús es meramente parte del panteón. Semejantemente, para el hombre natural lleno de imaginaciones oscuras, estás películas o pinturas confirman que la Palabra de Dios le es de no-interés a él mismo. Estás películas recuestan la base para el concepto “panteísta” de Dios en la iglesia. No es para menos el ver que la iglesia del Suroeste ha sido destrozada por la cultura del este. Nada menos así como los Hindúes aman tanto las pinturas de “Cristo” y lo han hecho por “Lhatchme”. Todavía en éstos tiempos, Dios ha ordenado los recursos por los cuales, tanto joven como adulto puede ser salvados y adoctrinados. Esto está claramente deletreado en el libro a los Romanos 10:14-15,

¿”¿Cómo, pues, invocarán a aquél en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquél de quién no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán sino fueren enviados? Como está escrito: Cuan hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Las pinturas de “Jesús” corrompen la verdadera adoración de Cristo

Las personas que tienen pinturas de “Cristo” niegan el acto de venerar con idolatría a éstas, pero en vez, éstas le ayudan a alabar o exaltar a Cristo. Esto es imprescindiblemente, como el justificar el uso de un “médium”, una practica claramente establecida en la Iglesia Católica Romana. Racionalizando el Segundo Mandamiento por lo que la misma Iglesia Católica declara con claridad y heréticamente, “el honor rendido a imágenes pasa a su proto-tipo, y cualquiera que venere una imagen, venera a la persona que está en ella.” Mientras que de hecho las pinturas ayudan a formar un concepto de “Cristo” para aquellos que lo están usando en la alabanzas o adoraciones, por cuanto éste concepto o base de su adoración no está en lo que está escrito en la Palabra de Dios, en vez, viene a ser la representación visual para ellos mismos. En vez de tomar de la fuente de agua viva, ellos han cambiado el conocimiento de Dios por cisternas rotas, la cual ellos mismos han roto con sus propias manos.

Pinturas de Cristo corrompen el sentido o significado de las palabras Bíblicas. Como por ejemplo, la definición de idolatría ha sido cambiada para ésta categoría excluyan pinturas de “Cristo”, pinturas del Padre, y representaciones del Espíritu Santo. Para redefinir lo que realmente es la idolatría es un intento , bien sea con intenciones sinceras, y aún así, es el corrumpir lo que el hombre ha de creer relacionado a Dios y se les ha dado a nosotros a través de las Escrituras. Al fin y al cabo, las pinturas impactan y cambian el significado de “salvación” y de la “iglesia”. Primero, nosotros aceptamos la pinturas como medio para “conocer” a Cristo (tipo de “Gnostismo”). Y el uso de éstas pinturas desarrollan costumbres rituales. Las representaciones de éstas pinturas requieren un sacerdote especial designado para ejercer las funciones del envolvimiento de una presentación litúrgica. La Misa de la Iglesia Católica Romana es un ejemplo clásico de lo que ocurre en medio del sacerdocio. En la Misa, el punto más destacado de la liturgia de Roma proclama “la adoración o alabanza la cual es dada a la verdad de Dios” que es por la Comunión del pan. Todo esto, en el Catolicismo Romano, es proclamado en el nombre de él, de Cristo. Al fin y al cabo el resultado es que Cristo es reemplazado, así como la gente pone los ojos o miran a una imagen. Pero asimismo, y semejantemente el mundo evangélico trata de justificar y razonar éstas falsas pinturas de Cristo. éstas pinturas corrompen el evangelio, la doctrina del Cristiano, y la verdadera adoración o alabanza a la Iglesia. La Biblia no acepta ninguna pintura hecha por el hombre para representar a Cristo. Tampoco nosotros debemos aceptarlo.

La Biblia es suficiente

En el Siglo XVI , cuando los grandes Reformistas predicaron, entonces esto fue un retorno a la verdad Bíblica. La Biblia fue vista como la última autoridad, las palabras de la Biblia fueron totalmente suficiente para demostrar el carácter trascendente y la persona de Dios, Quién es él, que él es Espíritu, infinito, eternal, Su persona es intransmutable en sabiduría, poder, santidad, justicia, beneficencia y verdad.

Las palabras de la Biblia y el poder de Dios hacia la salvación en el Evangelio fueron de suma importancia. Hasta este entonces, éste fue el caso en el mundo evangélico. No hubo pinturas de “Cristo” dadas en forma mundana al hombre en forma particular alguna, pero sin embargo, la verdad de Dios fue explicada en la forma por la cual él mismo lo creó, en palabras escritas en una forma organizada y expuesta a la verdad. El castigo de la idolatría es severo, como lo hace ver tan claro en el Segundo Mandamiento y el Viejo Testamento. La tentación de visualizar a Cristo, el Padre, o el Espíritu Santo es algo por lo cual se debe arrepentirse, porque Dios es sagrado y la Biblia es suficiente y completa.

“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dad entendimiento para conocer al que es verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. “Hijitos, guardaos de los ídolos”. ( Juan 5:20-21)