Sola Scriptura: Lo que no es, y lo que sí es

Por: Daviel D’Paz

En este breve artículo trataré de mostrar lo que Sola Scriptura no es y lo que sí es.

Lo que NO es Sola Scriptura:

  • Sola Scriptura no es la afirmación de que la Biblia contiene todo el conocimiento habido y por haber.

La Biblia NO es un libro de ciencia, ni tampoco es un manual de cómo ensamblar un vehículo. Tampoco es una Enciclopedia de toda la sabiduría y conocimiento humano. Todos aquellos que objetan de que hay verdades que se encuentran fuera de la Biblia, no afecta en lo más mínimo la doctrina de Sola Scriptura.

  • Sola Scriptura no es la afirmación de que la Biblia es un catálogo exhaustivo de todo el conocimiento religioso.

La misma Biblia afirma que ella no es un libro exhaustivo en detalles:

“Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro” (Juan 20:30).

“Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir” (Juan 21:25)

Sin embargo, aunque la Biblia no contiene todos los detalles de manera exhaustiva no significa que no sea suficiente como fuente de la verdad. ¿Acaso necesitamos saber cual era el color de los ojos y del cabello de Mateo para que la Biblia sea suficiente? ¿Necesitamos saber con detalle cuáles eran los platillos favoritos que comían los apóstoles o el color de la ropa que usaba Judas Iscariote para que la Biblia sea suficiente regla de fe para nosotros? ¡Por supuesto que no!

Es obvio que la Biblia no necesita ser exhaustiva para poder ser suficiente como nuestra fuente de la verdad divina. La Biblia nos provee el conocimiento necesario y que Dios planeó que tuviésemos, tal y como Juan nos lo dice:

“Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:31).

  • Sola Scriptura no niega lo que la Biblia enseña acerca de la autoridad de la Iglesia para enseñar la verdad divina.

La Palabra de Dios claramente nos dice que:

“Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15).

La descripción de la Iglesia como “Columna y baluarte de la verdad” es correcta. Sin embargo, existe una gran diferencia entre reconocer y confesar que la Iglesia es columna y baluarte de la verdad y creer que la Iglesia es el árbitro final de la verdad misma. La Iglesia como el Cuerpo de Cristo presenta y sostiene la verdad pero ella misma permanece sujeta a esa verdad.

  • Sola Scriptura no niega que la Palabra de Dios en ocasiones ha sido hablada de manera verbal.

La doctrina de Sola Scriptura no niega el hecho de que en tiempos anteriores al cierre del canon bíblico, la Palabra de Dios fue hablada a través de los profetas y apóstoles y también como Palabra escrita. Pero lo que sí afirmamos y sostenemos es que todo lo que a Dios le plugo que tuviésemos como infalible, autoritativo y que apela a nuestra conciencia en la actualidad, El lo ha provisto en las Escrituras las cuales son ciertas, seguras, claras, comprensibles y dignas de confianza.

  • Sola Scriptura no rechaza el uso y las formas de ciertas tradiciones.

Todos tenemos tradiciones y las Escrituras no rechazan el uso de ellas tales como el orar con los ojos cerrados y de pie. El cantar aplaudiendo o con música, etc. Lo que sí enseña Sola Scriptura es que no importa cuán antigua y atrayente pueda parecernos cierta tradición, debe ser probada y examinada a la luz de una autoridad superior y esa autoridad es la Biblia y no Roma.

  • Sola Scriptura no niega el papel del Espíritu Santo en la guianza y dirección de la Iglesia.

Tal doctrina reconoce que el Espíritu Santo nos daría entendimiento en todo. No afirmamos en lo absoluto que una persona con una Biblia pero sin el Espíritu Santo tiene todo lo que necesita. El papel del Espíritu Santo es el de iluminar la mente y darnos guianza y entendimiento. Eso es algo inherente en la doctrina misma de Sola Scriptura.

En la siguiente sección, estaremos analizando lo que sí significa la doctrina de Sola Scriptura.

Lo que SÍ es Sola Scriptura:

  1. Sola Scriptura es la única regla de fe para la Iglesia.

El énfasis aquí es en la naturaleza misma de las Escrituras. Son la Palabra de Dios. La revelación que proviene del aliento mismo de Dios (Gr. Theopneustos), la cual es suficiente como regla de fe necesaria para la misión de la Iglesia en este mundo. No solo eso, sino que las Escrituras también proveen de una infalible regla de fe que no puede errar y que no es afectada por ninguna causa externa a ellas mismas. Mientras que la Iglesia enfrenta numerosos y distintos tipos de retos a través del tiempo, las Escrituras mismas no cambian y por lo tanto, proveen a la Iglesia de un fundamento firme.

  1. No hay necesidad de otra revelación para la Iglesia, debido a que todo lo que uno necesita para ser cristiano se encuentra en las Escrituras y sólo en ellas.

Esto no significa que las doctrinas esenciales de la fe cristiana no puedan ser sumarizadas en una forma abreviada. Pero lo que sí es cierto es que no existe ninguna doctrina o dogma que sea absolutamente requerido para que una persona pueda entrar en el reino de los cielos que no sea encontrado en las páginas de las Escrituras.

  1. No existe ninguna otra regla de fe infalible fuera de las Escrituras.

La misma Biblia afirma ser la única, suficiente e infalible regla de fe para la Iglesia. Por lo tanto, las Escrituras no necesitan de un suplemento para su propia autoridad. Su respectiva autoridad proviene de naturaleza intrínseca como la revelación “del aliento de Dios”. Su autoridad no depende de algún hombre, Iglesia, denominación o concilio. Las Escrituras son consistentes en sí mismas, se interpretan a sí mismas y es por eso que la Iglesia apela a las Escrituras como la única e infalible regla de fe y la Iglesia misma siempre debe someterse a la Palabra de Dios.

  1. Las Escrituras nos revelan lo que necesitamos saber para la salvación.

Todo lo que necesitamos saber, creer y observar para la salvación se encuentra solamente en las Escrituras y que no solo los educados, sino también los incultos pueden comprender.

5. Toda tradición debe someterse a una autoridad superior y esa      Autoridad  superior son las Escrituras.

Roma afirma tener autoridad divina para sus sagradas tradiciones y aún sujeta a las mismas Escrituras como parte de la sagrada tradición junto a las supuestas tradiciones apostólicas orales y a la autoridad del “magisterio de la iglesia”.

Sin embargo, Jesucristo mismo contradice lo que Roma desesperadamente intenta aferrarse con uñas y dientes: a las tradiciones. En Mateo 15:1-9, encontramos algo sumamente interesante respecto a esto y en donde Jesucristo claramente dice que los Fariseos habían “invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (v.6).

Jesucristo no acepta lo que los Fariseos aceptaban y lo que llamaban como “la tradición de los ancianos” y que ellos creían que era autoritativa y que provenía del mismo Moisés. Sin embargo, Jesucristo echa por tierra y rechaza rotundamente lo que esos líderes creían que era algo que deberían observar tal como era la ley del Corbán. Jesucristo pesa esta tradición a la luz de las Escrituras y la encuentra completamente falta.

Este ejemplo debe ser suficiente para darnos cuenta que toda tradición no importa que tan antigua sea debe ser sometida al riguroso escrutinio de la infalible e inerrante Palabra de Dios. Solo entonces podremos honrar a Jesucristo al hacer lo que él nos enseñó.

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